En nuestro aula no solo enseñamos qué hacer, sino también cómo pensar mientras lo hacemos. A través de pequeños guiones, preguntas y autoinstrucciones ayudamos a que los niños aprendan a organizarse, planificar sus acciones, resolver problemas y actuar con mayor autonomía. Nuestro objetivo es que, poco a poco, ese lenguaje que primero utilizamos junto al niño se convierta en lenguaje interior, permitiéndole pensar antes de actuar, controlar sus impulsos y desenvolverse cada vez de forma más independiente en situaciones cotidianas.
Algunos Ejemplos: